Sonia De Castro

jueves, julio 03, 2008

Sistema educativo

Leyendo hoy el blog de mi hermano , me ha hecho pensar en algo que particularmente a mí me interesa mucho. Creo que la educación es uno de los pilares más importantes de nuestra vida, y sin embargo, cada día es más preocupante el nivel del profesorado.

Creo que como casi todos, he tenido muy buenos, buenos, malos, y muy malos profesores, pero muchos más de estos últimos, sobre todo en la universidad. Supongo que la uni es lo que tengo más reciente y quizás lo que más me ha podido afectar, si bien es verdad, que muchas veces o no iba a clase (quedaba a escondidas con Javi, o practicaba al mus, un requisitio en ingenieros de bilbao, ;-) ), o estaba totalmente desconectada cuando iba, principalmente porque para mí no encontraba motivación para seguir la clase: el profe era un muermo, el profe conseguía dormirte, y te hacía perder totalmente el interés por la asignatura, o simplemente ponías el automático para coger apuntes a lo loco, porque soltaban tantas cosas por la boca, que luego tenías muchas veces que completar la información buscándote la vida en libros o internet. Y de esto último no me quejo, porque me parece imprescindible que la universidad te enseñe a buscarte la vida, y estoy totalmente en contra de usar libros de texto, para facilitar las cosas, como hacen en muchas universidades privadas, y alguna que otra pública. Y tampoco me quejo del probable excesivo nivel requerido para superar las asignaturas. Y digo excesivo, por compararlo con el nivel del profesorado, o comparado con otras universidades donde "facilitan" mucho más las cosas. Creo que es necesario un nivel mínimo exigido, aunque entre los fracasos escolares, y la poco motivación, es increible que consigamos acabar los estudios.

Es muy triste, que de todos los profes de la uni, y he tenido mucho, el que mejor recuerdo es el profe de Astronomía y Astrofísica, una asignatura de libre elección, que me hacía estar embobada en clase absorviendo todo lo que podía. Supongo que una asignatura sea atractiva para uno es ya un muy buen punto de partida, y creo que también por esa misma razón disfruté tanto el año pasado de mis asignaturas de doctorado.

Pero volviendo al tema, lo que yo no entiendo es como hay gente que no teniendo la vocación de ser profesor o transmisor de conocimientos, se dedique a ello, y sobre todo no lo entiendo cuando se trata de la educación primaria y secundaria. Creo que yo si superara el tema de hablar en público podría ser una buena profesora (he tenido experiencias bastante buenas dando clases particulares), pero me parecería injusto dedicarme a la educación no habiendo superado este miedo.

Creo que el papel que juegan los educadores es primordial ya desde temprana edad, y es muy preocupante que estemos a la cola en esto, y deberíamos aprender mucho de otros países. Yo siempre pongo de ejemplo a Finlandia, que tiene uno de los mejores sistemas de educación, y eso se nota sobre todo en que el nivel de conocimiento de los estudiantes de Finlandia es mucho mayor que el de otros países, sobre todo del nuestro. Y también se nota en que la educación no acaba en la universidad, sino que tiene una cantera muy importante de investigadores muy cualificados, haciendo que Finlandia se encuentre entre los líderes mundiales en innovación. Para conseguir esto la escuela es uno de sus cimientos más sólidos e importantes.

En Finlandia hay un extraordinario proceso de selección y formación de los docentes de primaria y secundaria. No se trata sólo de conseguir un buena nota en unas oposiciones o de corte, sino que allí también se evalúan otros aspectos como la competencia lectora y escrita, la capacidad de empatía y comunicación, o incluso las habilidades artísticas o musicales. Además, tras una considerable cantidad de horas de formación como futuro profesor (muchísimas más que aquí), los estudiantes entregan una tesina como proyecto final de investigación. Vamos que en Finlandia, ser profesor es comparable a ser médico aquí.

Creo que deberíamos tomar nota de este tipo de países. La educación además debería de estar al alcance de todos y por ejemplo, estudiar inglés debería de ser obligatorio desde los tres años. Deberíamos aprender de los países nórdicos sobre todo, que son prácticamente bilingües (como mínimo), pero sobre todo habría que replantear todo el sistema educativo, empezando por el profesorado. Y que me perdone mi amiga Lidia, que seguramente no esté muy de acuerdo conmigo, aunque bueno de lo que doy fé es que ella sí que tiene verdadera vocación.